A la hora de
elaborar una entrada para el Blog de Historia sobre los hermanos Bielski,
estimé oportuno que mejor que volver a ver Resistencia (Defiance) del 2008 de
Edward Zwick, un director que me gusta pero que considero que aquí patina un
poco.
La epopeya de los hermanos Bielski es una cinta más de las tantas y
tantas con las que nos bombardean desde Hollywood sobre la II Guerra mundial diluyéndose pues en un
conflicto de buenos versus nazis. Los hermanos, interpretados por Daniel “James Bond” Craig, Liev “Dientes de Sable” Schreiber y Jamie “Quiero Bailar” Bell, ofrecen grandes
interpretaciones sobre todo Schreiber, de lo mejor de la película. El guión es
un poco atropellado, empezando muy rápida la película, así se nos presenta a
los nazis exterminando a los judíos de la Bielorrusia ocupada. Los Bielski
logran escapar en los enormes bosques y allí van formando una comunidad que
sobrepasará el millar de judíos. El hostigamiento nazi, las enfermedades y el
hambre serán los grandes enemigos. Pero como decíamos todo suena a ya visto y
la dirección no sorprende así se encarga de darle imagen y voz a un libreto que
ya de por sí edulcora la historia de los hermanos, pero eso ya lo analizaremos
en el otro blog como dijimos. También el
continuo símil con el Éxodo bíblico cansa ya.
La banda
sonora corre a cargo del siempre solvente James Newton Howard, nominado al
Oscar en esta ocasión y es que crea una música de gran calidad, para mí hace
mejor a la película. Impresionante.
En definitiva,
como película para acercarse a la historia de los hermanos Bielski no está mal
para conocerla a grandes rasgos, como cinta de la II Guerra Mundia ya se han
hecho muchas y ésta no será recordada.
Revisionada recientemente un año y medio después de su estreno he de decir que mi valoración y percepción sobre la serie han cambiado a mejor.
La serie está producida por Steven Spielberg y Tom Hanks que ya hicieron la miniserie Band of Brothers (Hermanos de Sangre), en 2001. Esta es sin duda mi serie favorita, así que cuando se anunció un regreso a las trincheras por parte de estos dos colosos del cine no pude más que alegrarme de tal noticia. Esta vez la campaña de Europa daba paso al Pacífico, escenario donde Eastwood recientemente había llevado de forma irregular su díptico sobre la II Guerra Mundial.
Para comenzar esta crítica comenzaremos por el casting. Decir que al igual que su predecesora, cuenta con actores desconocidos. El trío protagonista lo forman James Badge Dale como Robert Leckie, Joseph Mazzello como Eugene Sledge y Jon Seda como John Basilone. Al estar basada en las memorías de Leckie y Sledge, al igual que en las hazañas de Basilone, se buscó que los actores se pareciesen lo más posible a sus homónimos. Este aspecto está conseguido.
Otro aspecto que vamos a destacar es la banda sonora. Aquí no se ha especulado y se ha contado con el mejor compositor del momento a mi parecer, Hans Zimmer. Este se rodea de dos de sus pupilos aventajados, Geoff Zannelli y Blake Neely. El tono que adopta aquí la música de Zimmer es armoniosa acorde a la serie y lejos de la epicidad que nos tiene acostumbrados; en definitiva está mas cerca del score de La delgada línea roja que de Gladiator por ejemplo. La música de The Pacific, en definitiva roza el sobresaliente.
Pasando a la serie en sí, comentar que comienza con un primer episodio típico de presentación de personajes. Conoceremos al romántico Leckie, al intrépido soldado Basilone y al ,en un principio, frustrado Sledge. Nada nuevo en el horizonte con estos primeros minutos, posteriormente la serie se traslada a la acción para hacernos ver el marcado carácter antibelicista que llevará la misma. Este episodio está dirigido por Tim Van Patten, realizador de muchísimos episodios de la HBO. El 2º episodio, lleno de acción, nos muestra el heroísmo de John Basilone en la batalla de Guadalcanal, tras la cual, se le notifica que recibirá la Medalla de Honor por su acción en combate. Las escenas de combate ofrecen un gran nivel de veracidad, llegando a impresionar. Así será como tónica general de la serie.
El 3º episodio que lleva por título Melbourne, supone el descanso del soldado tras el infierno de Gadalcanal. La verdad es que en este episodio no ocurre nada relevante y rompe si acaso el ritmo excelente que llevaba la serie. En el cuarto episodio, Sledge, se une a los marines como soldado raso. En cabo Gloucester la jungla y las lluvias diezmarán a psicológicamente a los soldados. Estos cuatro episodios muestran de forma descarnada y muy impresionista lo que pasaron estos jóvenes soldados en la jungla, no ya el combatir, sino la soledad, el estar días y días bajo lluvias torrenciales, días con inmenso calor sin agua que beber, sobreviniendo la desesperanza. Un sobresaliente hay que ponerle a la serie en ese aspecto. El 5º episodio tiene la gran escena del desembarco de Peleliu, espectacular intensa y sobrecogedora. Tiene una escena muy impactante, el soldado apodado “Cagadas” destroza la boca de un soldado japonés muerto para quitarle los dientes de oro.
El episodio seis es igualmente entretenido, la misión es hacerse con la pista de aterrizaje. El sofocante calor y la falta de agua, limará el ánimo de los soldados. En dicho episodio veremos por última vez en combate a Leckie que es herido y se ve obligado a evacuar la isla. Un episodio nuevamente desgarrador y lleno de desesperanza para el soldado, que lucha ya por inercia. El séptimo episodio sigue en Peleliu, esta vez en las colinas, donde los marines se enfrentarán a un entramado de fortificaciones japonesas construidas bajo tierra y que los servicios de inteligencia americanos desconocían. Ojo a este episodio, que contiene una escena bastante fuerte, los soldados americanos (de los japoneses no se nos muestra nada la verdad) están a estas alturas deshumanizados.
El octavo episodio que lleva por título Iwo Jima, es un episodio desconcertante. Centrado en Basilone, trata de su estancia en yankilandia vendiendo bonos para la guerra, sin embargo el detesta lo que está haciendo por lo que pide volver al servicio. Su objetivo será instruir marines en una base para posteriormente sean destinados a la contienda del Pacífico.Allí conocerá a la que será su esposa. Una típica y tópica historia de amor que vuelve a romper el ritmo que llevaba la serie, además no hace honor al título del mismo. Es una hagiografía de Basilone, el episodio en si mismo. Los últimos 15 minutos del episodio, sin embargo, son espectaculares, la crudeza de Iwo Jima y la muerte al final de nuestro héroe, John Basilone. El 9º episodio titulado Okinawa, es un episodio donde se muestra la miseria y la deshumanización del soldado respecto a la población civil. Las escenas de combate vuelven a destacar por su crudeza y realismo, chapeau en ese sentido. Respecto al episodio 10 poco que decir, es la vuelta a casa del soldado. Bastante tópico y final descafeinado para una serie que ha ganado para mi con este segundo visionado.
Lo mejor de The Pacific: Las escenas de combate, espectacularmente realizadas. Exquisita ambientación. La cantidad de mujeres que desfilan por la serie (nótese esa ironía buena, es una serie de machos, por y para).
Lo peor de The Pacific: Episodios 3, 8 y 10, que te sacan de la serie. La descontextualización del conflicto. Hoy estás en Peleliu, mañana en Guadalcanal, pasado en Iwo Jima y vete a saber porque te vas a Okinawa. Como diría Mou ¿Por qué? Cuentame algoooooo!!
Pero en definitiva estamos ante una serie altamente recomendable.
Lastrada por unos primeros 45 minutos bastantes anodinos, Cuando éramos soldados, narra la Batalla del Valle de la Drang, que supuso la primera batalla de Estados Unidos contra los vietnamitas del norte, entre octubre y noviembre de 1965.
Dirigida por Randall Wallace, también guionista; está protagonizada por el omnipresente Mel Gibson y algunos más.
Las escenas de combate están muy bien realizadas, algunas de crudeza extrema.
En definitiva una entretenida cinta, quizás con un metraje exagerado, 135 minutejos, ahí es nada. Concluye esta crítica a modo de telegrama.
Asistimos a la enésima invasión de marcianos. Esta que nos concierne, no es la mejor para nada del género, pero ha supuesto al menos para mi una agradable sorpresa. En este caso los buenos son el cuerpo de Marines de los Estados Unidos con base en Los Ángeles. Tras una un poco tediosa introducción de los distintos protagonistas asistimos prontoa un espectáculo pirotécnico, una auténtica ensalada de tiros y explosiones, ya hasta el final del filme. Se las gastan duro los marines...
En definitiva, un filme que no aporta en si nada al género de invasiones alienígenas, pero no considero que sea el gran truño que los críticos nos están vendiendo.
Cinta palomitera al 100%, muy del estilo de Michael Bay pre-Transformers.
Mejor que la serie Falling Skies, y son solo apenas 2 horas. Retirada ¡Y un cuerno!
Para quien esto escribe Platoon es la segunda mejor película realizada sobre la Guerra de Vietnam, muy por debajo de El Cazador pero muy por encima de Apocalipsis Now. Escrita y dirigida por Oliver Stone, Platoon comienza con la llegada de un pelotón de soldados inexpertos a la selva. Allí dejarán pronto de ser novatos para convertirse en máquinas de matar.
Sobresalen en los roles principales Tom Berenger y Willem Dafoe, siendo el némesis el uno del otro. A ellos se suma Charlie Sheen, dando a mi parecer una interpretación bastante por debajo del nivel que debe dar un filme de estas características. También se adivina en medio de tanta depravación el rostro de un joven Johnny Depp, todavía un”gran” desconocido.
Hablar del origen de la concepción de Platoon a estas alturas puede ser volver a repetir lo que se habrá dicho en más de un documental, foro o tertulias cafeteras. No obstante quiero incidir en algunos apuntes. Primeramente comentar que Oliver Stone, antes guionista que director en Hollywood, fue soldado en Vietnam, por lo que su visión personal del conflicto queda retratada en el filme, y siendo además en los 80 un gran guionista (El expreso de medianoche de 1978 y Scarface de 1983 son dos de mis películas preferidas de esos años) hace que se antoje como imprescindible la visión de esta película. También destacar el valor por su parte por luchar por sacar adelante un proyecto difícil de vender, primero porque supone contarles a los norteamericanos un triste y negro episodio de su reciente historia, y segundo porque es un tema bastante trillado, baste decir que El cazador (1978) y Apocalipsis Now (1979) ahondaban en dicho conflicto. Sin embargo hoy en día podemos decir que Platoon es una de las mejores películas de la década de los 80.
Y es que hablar de Platoon es hablar de una gran dirección, de un gran guión, (no obstante y que conste que a mi esto de los premios como que me la repampinfla, ganó, entre otros, los premios Oscar a mejor película y dirección), es hablar de sublimes escenas rodadas en exteriores para ser más exacto en Filipinas. Y ya que hablamos de escenas como no hacer mención especial a la ya mítica en la que se encuentran solos los sargentos Barnes (Tom Berenger en estado de gracia) y Elias ( Dafoe) y el primero dispara sobre el segundo; o la siguiente escena en la que se ve al Sargento Elias herido de muerte corriendo por la jungla perseguido por varios soldados del vietcong al compás del Adagio for strings. La escena del asalto al poblado, es bastante impactante igualmente, así como la batalla final, que está bastante bien planificada y rodada.
Para concluir incidir en el Adagio for strings, maravilloso tema que acompaña al filme en diferentes momentos.
PD: La guerra del Vietnam volverá a este blog con La Chaqueta Metálica, de Stanley Kubrick.
Dos hermanos y en medio la bella Natalie Portman. El gran director Jim Sheridan (En Nombre del Padre) realiza aquí un remake de una película danesa reciente. Es un drama familiar muy bien llevado, con muy buenas interpretaciones del trío protagonista (Maguire, Portman, Gyllenhaal).
Trata los temas ya clásicos del soldado traumatizado que vuelve a casa después de la guerra. Voy a destripar un poco la cinta.
Maguire que hace de marido de la Portman y padre de dos niñas es dado por muerto en combate, El hermano de este, empieza a congeniar demasiado con la Portman. Al cabo de unos meses, Maguire, que en realidad no había muerto, regresa a casa; para ello en la guerra ha hecho cosas terribles que le marcaran en su vuelta al hogar. Cuando llega duda de la fidelidad de su esposa y de su propio hermano. Fin del destripe
En definitiva, una película muy recomendable, muy bien contada y realizada con unas muy buenas interpretaciones. Todo muy muy.
Director y protagonista coincidieron dos veces antes con la saga de Jason Bourne, grandísima trilogía de acción. Pero vayamos al grano; el filme que nos ocupa está ambientado en la invasión americana en Iraq en 2003. El prota es Matt Damon que interpreta a un marine que comienza a cuesionarse las órdenes, ahí es cuando se lía. Muchos tiros, muchas persecuciones y muchas traiciones. Hay exceso en todo por lo que me hastíe hacia el final un poco la verdad, pero es frenética y el director este es un crack, apunta maneras la verdad. Sale un actor que se llama Brendan Gleeson, me gusta este tipo.