De visión obligada. Esta película está para mi entre las cinco mejores que se han producido ( y he visto, of course) desde el 2000 hasta hoy. Dirige David Fincher, Seven o El club de la lucha. La película gira en torno a la investigación que se produce durante varios años para averiguar quien se esconde bajo el pseudónimo de Zodiac, un asesino en serie que trae en jaque a la policía de San Francisco. Basado en hechos reales, sobre todo en el libro de un dibujante del periódico Chronicle de San Francisco, Robert Graysmith que llega a obsesionarse con el caso. Dos horas y media, por el que van pasando varios sospechosos y las pesquisas van avanzando muy lentamente a lo largo de los años, en el quizás mejor guión de los últimos años. Imprescindible.
A destacar la escena en la que el policía asiste al cine a ver Harry el sucio, basada en el caso que está investigando.
Postdata: Os dejo con un documental del asesino del Zodiaco.
Regresamos al blog analizando y
comparando dos thrillers que se rodaron con poco tiempo de diferencia y que a
juicio de este cutrebloguero tienen varias similitudes. Hablamos de Seven (1995) y
Sospechosos Habituales (1995). He visto en la red que en dicha similitud meten
a El silencio de los corderos (1991). Yo en este caso la omito porque creo que
es la pionera de este nuevo, digamos, tipo de thriller y sin la primera no
existirían estas dos. Si El silencio de los corderos adapta la célebre novela
de Thomas Harris, nuestras dos películas son guiones originales, Seven está
guionizada por Andrew Kevin Walker y dirigida por David Fincher. Sospechosos Habituales
fue guión de Christopher McQarrie con la dirección del especialista en mutantes
Bryan Singer. Es ésta última la que se llevó el oscar a mejor actor secundario
(Kevin Spacey) y mejor guión original. Seven en esa misma gala estuvo nominada
a mejor montaje. Destacar que Spacey con un papel relevante en ambos filmes
ganó el National Board of Review al mejor
actor de reparto y el Círculo de críticos de nueva York le otorgó también el mejor
actor de reparto por Seven. Por Sospechosos Habituales Spacey ganó el National Board of Review: al mejoractor secundario, el Círculo de críticos de
Nueva York lo nombrómejor actor
secundario y el Critics' Choice Awards hizo lo mismo. Como vemos fue el año del
amigo Kevin. Pasemos a sus respectivas críticas.
Seven (1995)
En un primer momento, nadie de los involucrados en el filme pensaría que su
película fuese a llegar a ser catalogada como obra maestra y cine de culto a posteriori. De
lo primero se podrá debatir pero está claro que es de lo mejor que hay respecto
al género de los serial-killers. A Davin Fincher quizás el mejor director de su
generación, le tocó la lotería ese año en forma de guión. Venía de sufrir la
tiranía de una gran productora en Alien 3, por lo que su siguiente filme era a
un vida o muerte. Tener en sus filas al mediocre (por aquella época) pero
afamado actor Brad Pitt no suponían los mejores augurios. Pero voilá, resulta
que tenemos una de las mejores películas de los últimos veinte años y una gran
interpretación de Pitt. Fincher y Pitt volverían a repetir juntos pero eso es
otra historia.
A estas alturas hablar de esta película es no decir nada nuevo. Dos
detectivesde caracteres opuestos (el
otro es Morgan Freeman) investigan una serie de crímenes con algo en común, los
pecados capitales y la obra de Dante. Un asesino en serie mata a gente
otorgando un pecado capital a su víctima. Así tenemos por ejemplo al orondo,
que se le juzga y se le castiga con el pecado de la gula, tenemos la avaricia
representada en un abogado que se aprovechaba de su cargo liberando malechores,
así hasta completar el círculo.Y aquí
está la gracia del asunto, en los dos últimos pecados, la envidia y la ira,
para ello, John Doe, el asesino, se presentará ante los dos detectives y les
llevará a sus dos últimas víctimas. Los últimos veinte minutos del cine, desde
que Spacey, monta en el coche, son ya historia del cine.
De la película hay que destacar el trabajo actoral del trío protagonista,
la espectacular dirección de Fincher que otorga a la película una espectacular
ambientación, con una ciudad gris y lluviosa. Amén de una música que te mete de
lleno en la historia. A destacar también los créditos de todas las películas de
David Fincher. Espectaculares. Sin duda alguna una de mis cintas preferidas.
Nota del Filme: 10/10
Sospechosos Habituales (1995)
Dirigida por Bryan Singer, realizador del que se esperaba más y sólo la
saga de los mutantes le ha salvado de caer en el olvido. En la cinta que nos
ocupa, realiza un gran trabajo junto al guionista McQuarrie, aunque quizás
estamos ante un filme muy tramposo al servicio de una hábil historia que juega
con el espectador. Recién visionada y sabiendo del “giro final”, he de decir
que no se resiente el revisionado, ya que presenta una historia de maleantes y
de perdedores muy interesante. Esto unido al elenco de actores (Benicio del
Toro, Stephen Baldwin, Gabriel Byrne, o el citado Spacey) hacen que sus 100
minutos pasen en un suspiro. La historia: Cinco ladrones son citados para una
rueda de reconocimiento. En la cárcel entablan una amistad que les hace unirse
para dar un golpe. La trama se va complicando con la aparición de un personaje
malvado Kaiser Sozé, al que algunos consideran una leyenda del mal. Magnífico
trabajo de Kevin Spacey que es el que nos va contando la historia con saltos
narrativos desde su punto de vista, La secuencia en la que sale de comisaría
también muy interesante, aunque no tan impactante como el final de Seven. El
papel de Spacey en esta película recuerda mucho (al menos a mí) al de Edward Norton
en Las dos caras de la verdad (1996).
En definitiva dos muy buenas películas, Seven con el serial-killer más
emblemático del cine y Sospechosos Habituales con ese giro final que te hace
plantear que toda la trama era una posible mentira al espectador. En ambos
casos Kevin Spacey es el absoluto protagonista. Su mejor año sin duda alguna.
Obra maestra del género, sin contemplaciones lo afirmo. Michael Mann, director al que siempre hay que estar atento con cada nuevo proyecto que saca, realizó en 1995 su mejor película con un reparto estelar. De Niro y Al Pacino acompañados por una terna de secundarios en estado de gracia: Kilmer, Sizemore, Portman, Jon Voight, Asley Judd, Machete, etc.
Maestría narrativa, (no se si es lo más correcto que se puede decir de un filme que llega a los 160 minutejos) y una gran labor de dirección es lo que encontraremos en un filme de polis y ladrones que presenta quizás la mejor escena de atraco a un banco y posterior tiroteo jamás filmada.
A recomendar de Michael Mann: El Dilema, Collateral, Alí y Enemigos Públicos (una joya vilipendiada injustamente).
Comedia de acción policíaca con un humor negro y una violencia exagerada. Esta es la propuesta de Edgar Wright y Simon Pegg tras la exitosa, al menos en críticas, Shaun of the Dead.
En esta ocasión Simon Pegg interpreta a un superpoli de Londres que es enviado a un aparentemente tranquilo pueblo de la campiña inglesa. Pronto verá que las apariencias engañan por lo que volverá a la acción.
Parodia de las buddy movies americanas, el director y guionista Wright toma referentes de películas archiconocidas como Le Llaman Bodhi o las sagas Dos policías rebeldes o Arma Letal y las utiliza llevándolo al límite.
Quizás se le puede achacar a la película un excesivo metraje, llega a las dos horas de duración, y algunos altibajos en el desarrollo de la misma, pero se agradece el descaro con que está realizada.
Tras este film Wright y Pegg se separaron puntualmente. Wright para dirigir Scott Pilgrim contra el mundo, y Pegg para guionizar y protagonizar la muy estimable Paul, ya comentada en este blog.
No me extenderé demasiado en esta crítica, porque poco hay que decir. Un millón de personas asistieron al cine a verla en el primer fin de semana, ante eso solo puedes aplaudir a Santiago Segura por ser un gran empresario, porque eso es Torrente para mi, un pretexto para hacer caja, y el Ministerio de Cultura (o quien sea) se jacta del dineral que hace el cine español en este año.
Respecto a la cinta poco que decir, desfile de personajes del corazón a tutiplén, de futbolistas y otros amigos de Segura. El problema es que se ve todo muy forzado la mayoría no son actores y se nota bastante, sobre todo la de Sálvame que resulta insoportable para variar. Kiko Rivera sin embargo es una sorpresa agradable y aprovecha muy bien su papel.
En cuanto a la historia, la mayor parte de la misma se centrará en el centro penitenciario de Alhaurín de la Torre, donde Torrente es encarcelado injustamente por asesinato.Allí hará lo imposible por fugarse.
En definitiva, y contradiciendo lo escrito anteriormente, puedo decir que no llegué a aburrirme, aunque me reí en contadas ocasiones, una duración de hora y media ayuda a que no se haga aburrida. Lo peor, sin duda alguna es lo guarra que es, humor escatológico a mansalva, lo cual es una lástima por la cantidad de jóvenes que vean la película. Lo mejor, nuevamente el personaje de Torrente, racista, intolerante, ordinario, sucio, sin valores ( esto es muy discutible) y con una deidad muy personal, el FARY.
Buscando un film policiaco actual y de cierto interés he dado con Brooklyn´S Finest, es un drama de polis áspero y desgarrador, dirigido por Antoine Fuqua, realizador de Training Day, Shooter o King Arthur. Uno que ha visto esas películas y que ha quedado sorprendido por el nivel ofrecido en ellas, no podía sino acercarse a ésta última. Además sumamos que la cinta en cuestión tiene un reparto bastante sólido, liderados por Richard Gere (mejor me callo mi opinión sobre este pseudoactor), Don Cheadle y Ethan Hawke. Debuta en esta película como intérprete Wesley Snipes.
La película se centra en tres polícias sin conexión entre si. Son por tanto tres historias paralelas. Para mi gusto la de Gere es, por desgracia, la mejor y más interesante. Un policía a punto de retirarse, desencantado de su profesión y hastiado de la vida. Cheadle, por su parte, hace de poli infiltrado con los gangsters de Brooklyn, liderados por un más que convincente Snipes; y Hawke, que repite con el director tras ese peliculón que fue Training Day, hace de un agente de narcóticos bastante acuciado por sus problemas personales. Esta última es quizás la historia más trillada y peor llevada del filme.
En general es un filme sólido en cuanto a trama e interpretaciones, si bien acusa de un excesivo metraje que acaba lastrando el ritmo de la película, 130 minutejos, ahí es nada. Puestos a ponerle más pegas diría que la peli en cuestión vuelve a contar lo mismo que otras tantas de policías, además se echa en falta alguna escena que impacte, que sobrecoja, en definitiva una escena por la que recuerdes Brooklyn´s Finest.
Para haber pasado la tarde de un sábado me vale, pero se espera mucho más de este director.